Ximena Huerta mare de P4

Soy parte de las personas cuya infancia fue marcada por dos días importantes: la alegría inmensa del Viernes (no iría al cole en dos días) y la tristeza implacable de los Lunes (volvería a ir). Con estos sentimientos en mente, pasamos enfrente del cole un Sábado y queriéndole gastar una broma a mi hijo le digo que si de una vez lo dejamos ahí. Me ha contestado un SI con tanta tranquilidad e ilusión, que pienso que esta es la mejor carta de presentación que puede recibir el colegio.